Todo lo que Necesitas Saber para No Perder el Tren en Europa

Cuando uno es oriundo de países tropicales tercermundistas, donde la novedad del metro subterráneo llegó en los 60 y no queda sino el recuerdo de pequeños tranvías postguerra, viajar en tren en Europa es toda una ocasión. Un evento. Un tema para el que no estás completamente preparado.

Tanta eficiencia agobia y por un momento te sientes como nativo con espejito nuevo, primero asombrado y después un poco tonto porque te das cuenta de que es algo perfectamente normal del otro lado del charco.

Es así que las anécdotas de viajeros principiantes están llenas de multas y novatadas, de las cuales no escapo ilesa.

Esta es la historia de como gasté más de 150 euros en un fin de semana y todo lo que necesitas saber para no perder un tren en Francia, Italia o Alemania. Puedes leerla y burlarte de mí conmigo, o saltarla y leer los 7 Tips Que Necesitas Saber Para No Perder El Tren Europa más abajo: 

 

no-perder-el-tren-en-europa
Viajando en Tren por Francia

No era mi mi primera vez viajando, pero si era mi primera vez en tren.

Iba a estudiar francés en Francia que era mi sueño. El único otro tren que había tomado antes había sido de New Jersey a New York y como había tenido la ayuda y compañía de una amiga de aquellos lares, no hizo falta prestar mucha atención.

El día que tuve que ir de Paris a Montpellier era domingo y mi último día en la ciudad de la luz, es decir no tenía donde dormir ni a dónde ir en caso de un desacierto. Pero, claro, yo no planeaba desacertar.

Pero regresemos un día. Cabe destacar que traté de ser responsable, compré mi ticket en oferta por 39 euros y ya que el viaje eran unas 5 horas y media me pareció buen precio.

El ticket decía claramente que debías llevarlo impreso y no un pdf en tu celular (malnacida falta de tecnología refunfuñé con palabras menos bonitas), pero todo bien. Fui a imprimir el ticket – toda una proeza en un país donde aparentemente la gente tiene su propia impresora. No había un Kinkos, ni un cyber ni nada parecido en toda el área, cuando preguntaba en las tiendas (hasta las de fotos) me decían “pero, ¿por qué no lo imprime en su casa?”. Me recomendaron ir a los hoteles y hostales a pedir la impresión y debo decir que ninguno se prestó al servicio. Ni pagando, claro está.

Después de varias vueltas conseguí dos lugares donde imprimir: uno la garita de servicios al turista de la Gare du Nord (que realmente no tiene esa función, pero los señores que atienden son supremamente amables y se compadecieron de este cuerpo) y un pequeño sitio de llamadas internacionales con dos computadoras y un dueño paquistaní muy agradable.

Era sábado. Imprimí un par de copias y me fui a Versalles donde planeaba pasar el día. Llovió a cántaros y en algún momento que no noté, el condenado ticket se fue al infierno.

Yo, tontamente, asumí que el ticket continuaba en mi cartera al día siguiente.

El domingo me fui 30 minutos antes a la estación del metro (error #1) y allí busqué el ticket: Para mi horror No estaba.

No tenía internet en el celular. El wifi andaba a paso de morrocoy cojo y ya había entregado el apartamento donde me quedaba, tenía exactamente 25 minutos para tomar el tren. Corrí a la garita de servicios al turista y estaba…cerrada (porque en Europa casi todo cierra los domingos). 20 minutos.

Con 25 kilos a cuesta corrí dos calles hasta el local del Pakistaní amable. Cerrado.

*me c$go en la $^!_#&£@*

Decidí tomar un taxi a la estación y resolver allá con sólo 15 minutos y posibles 50 euros de tarifa en taxi, le expliqué al conductor mi predicamento.

Increíblemente el amigo muy amablemente recusó la opción de llevarme y me dijo que ese tren ni en taxi lo agarraba.

En mi país, Venezuela, el taxista me hubiese dado 50 vueltas, cobrado 170 euros y posiblemente dejado sin un pelo. Me pareció increíble y hermoso que el taxista me haya ahorrado ese dinero.

Dado que no tenía otro remedio me fui a la estación del tren llegando más o menos a la misma hora que mi tren  departía. Todas las taquillas de venta estaban cerradas,  así que tuve que comprar un ticket en las máquinas de autoservicio de la estación.

Allí para mi horror descubrí que comprar un ticket el mismo día costaba 114 euros. Ciento. Catorce. Euros.

Los de 29 a 50 eran para el día siguiente, pero yo tenía clases en Montpellier y un lugar para dormir y en París no. Agradecí internamente a Dios y a la Providencia porque tenía dinero de mis ahorros y simplemente pagué el ticket.

Al imprimirlo leí con dedicación todos los detalles… resulta que la multa por subir al tren con PDF eran sólo 5 euros y de haber sabido eso me hubiese ido a tiempo y ahorrado 140.

Reí para no llorar.

Esta es mi triste historia, para que no te pase lo mismo aquí te dejo mis:

7 Tips Para No Perder el Tren en Europa:

#1 Compra el ticket con antelación:

Como mínimo un día. En mi experiencia los tickets cuestan hasta el doble el mismo día en las ciudades principales. El ahorro es sustancioso y significativo para el viajero de bajo presupuesto.

#2 Lee La Letra Pequeña:

Cuando compres un ticket de tren, autobus o avión mira todas las condiciones que aplican. Es posible que la multa por error sea pequeña o muy alta,  que tengas que abordar cierto tiempo antes,etc. Es mejor prevenir que lamentar.

#3 Imprime el Ticket Siempre que Puedas:

A menos que haya una aplicación específica para la lectura del ticket o esté explícito que puedes usar un PDF desde tu celular, evita problemas con los agentes del tren que pueden o no estar de buenas ese día.

Yo confié en las máquinas de impresión de RENFE en Madrid cuando iba  a Toledo. La máquina no funcionó y me mandaron a hacer una fila para imprimirlo con un agente, por ser una misma fila para impresión y venta, perdí el tren esperando porque tardaba mucho el agente con cada transacción.

#4 Averigua la Ruta Completa de tu Tren:

La mayor parte de las veces usarás un tramo del viaje completo de un tren que va desde el punto A al Y, así sabrás de que ciudad viene justo antes y a cuál va después. Compara esa información con el número de tren en las pantallas informativas que se encuentran en las estaciones.

Tu ticket tendrá el número del tren al cual debes subir.

Ejemplo:  el tren de Paris a Montpellier marcaba mi número de tren y la hora de salida con la ciudad próxima (Nimes) y en la estación ninguno de los agentes de información sabían cuál iba a Montpellier ya que no habían trenes directos. San Google con eso!

~* Gracias Starbucks WiFi por los favores recibidos*~

#5 Observa el Número de Vagón y de Clase

Todos los trenes en Europa, o la gran mayoría,  tienen primera clase y segunda clase, además de un vagón silencioso (porque son Dios y entienden que hay gente que quiere dormir o leer en silencio y es la gloria).

Los vagones están claramente identificados -para el que sabe-  verás que todos los vagones en seguidilla tienen un número 1 o 2 grande (la clase: primera o segunda)  y otra pequeña casilla que varía de lugar indicando el número específico de carro, algunos hasta muestran unas cifras separadas por un guión “60-102” indicando las filas de asientos disponibles.

En Alemania (el paraíso de la puntualidad y organización) las plataformas están marcadas con letras y tienen pequeñas vallas con la ubicación del vagón y asientos para que esperes tu tren en la zona correcta del andén y no pierdas tiempo.

#6 Nadie Ni Nada te Indicará Cuál Es Tu Tren o Vagón:

Tu eres turista pero en esa ciudad vive gente,  gente que utiliza el tren todos los días y que no necesitan indicaciones. Mira el número de tren en el andén antes de subir y  confirma si puedes con algún otro pasajero si es el tren correcto.

En Italia, en Florencia específicamente,  casi subo al tren errado porque el letrero marcaba mi tren llegando y el que estaba en el andén iba con 5 minutos de retraso por un problema eléctrico. Yo estaba técnicamente en lo  correcto, pero confirmar con un vigilante evitó que subiera al tren errado.

La eficiencia y puntualidad varía de país a país y en general es muy bueno, pero Europa es muy diversa y así como los humanos no somos perfectos,  tampoco lo son sus sistemas el cien por ciento del tiempo. Preguntando se llega a Roma.

#7 Mantén tu Ticket a la Mano

Mantén tu ticket a la mano y no lo pierdas. Quizás esto cambie dentro de poco como consecuencia de los asquerosos terroristas y sus atentados mierderos (¡láncense a un volcán activo extremistas!), pero en Europa nadie te pide el ticket o tus documentos al subir al tren.

Hay agentes que pasan vagón por vagón- y no todo el tiempo- verificando documentos y tickets. Cuando pasan, no tienen mucho tiempo así que al tener tu ticket a la mano evitas multas injustificadas.

BONO TIP:

Nunca subas a un tren o al metro sin haber pagado o pagado lo correcto, es terrible abusar del sistema de esa manera y nos da a los latinos una fama terrible. De alguna manera siempre terminan atrapándote en una u otra oportunidad.

 

Siguiendo estos simples consejos probablemente nunca pierdas el tren y tampoco gastes 150 euros por encima de tu presupuesto. Comparte esta historia con tus amigos para que ellos tampoco pierdan el tren.

Submit a comment