En Venezuela el Instinto de Supervivencia es Mayor que las Ganas de Vivir

Crédito: Durdaneta, 2014 Venezuelan Protests

¿Por qué la gente no sale a protestar?  ¿Por qué permiten que pasen estas cosas? ¿Hasta cuándo lo mismo? Las típicas preguntas de un extranjero a un venezolano, y de un venezolano a otro en cualquier cola de supermercado. Las respuestas ya cansan, pero creo que hay una en especial -la más simple de todas- la que encierra la respuesta:

El instinto de supervivencia es mayor que las ganas de vivir.

Venezuela es un país en crisis,  donde el hampa cobra la vida de al menos 72 personas por cada 100 mil habitantes (o al menos, esas eran las cifras del 2015),  el crimen organizado utiliza impunemente armas como granadas para ejecutar robos y secuestros en todo el país y donde, por más jocoso que le parezca al presidente Nicolás Maduro, la gente pasa hambre por no poder comprar comida, dado los altos costos de la cesta básica en comparación con el salario mínimo percibido.

En un país con tantos problemas, desde la falta de papel higiénico hasta la crisis hospitalaria por falta de insumos, es fácil preguntar ¿por qué la gente no hace nada?

Querido amigo extranjero, la gente en Venezuela sí hace, sólo que no quiere ir preso o morir.

En Venezuela protestar es prácticamente un crimen, las fuerzas armadas y policiales tienen el derecho (por no decir deber gubernamental) de reprimir todo tipo de protesta con armas de fuego, tanques de guerra y órdenes judiciales para apresar a protestantes y hasta a aquellos que ofrezcan panfletos en la calle.

Ante tal situación, los venezolanos tienen tres opciones:

  1. Protestar y arriesgar la vida.
  2. Emigrar.
  3. Tratar de no perder la cabeza y sobrevivir.

 

Los más arriesgados murieron o están presos, los que pudieron han emigrado y el resto, está tratando de sobrevivir. Puede que no tengan vida, que no salgan en la tarde o noche, que no vayan al cine y no tengan que comer, pero están vivos y por ahora, eso es suficiente para ellos.

Como seres humanos estamos diseñados para adaptarnos y sobrevivir, es la respuesta a por qué los dictadores consiguen mantenerse en el poder y por qué la mayoría pacífica no necesariamente gana por ser mayoría. Es la razón por la cual miles de refugiados piden ayuda hoy en día en Europa, la razón por la cual todavía hay gente muriendo en Alepo y la razón por la cual se sobrevive en cautiverio.

Porque es más fuerte nuestro instinto de supervivencia que las ganas de morir en el intento de vivir una vida plena.

Al menos, eso pienso. Ten un poco de compasión y comprensión, allá arriba te dejo links a medios que espero creas respetables para que la historia tenga un poco más de sentido para tí.

¡Gracias por preocuparte!

Una venezolana que sobrevive viajando,

 

Miranda

1 Comment

  1. Cierto absolutamente somos como el perro amarrado o peor como el elefante del circo

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